lunes, 19 de marzo de 2012


3 DE NOVIEMBRE DE 2011

LA SUBASTA: Cuento

Erase una vez un hombre extremadamente rico que poseía una gran colección de obras de arte. La colección, que incluía algunas de las más destacadas obras de los grandes maestros, tenia un valor incalculable. Por ello, era la envidia de muchos coleccionistas y aficionados al arte. El dueño de la colección compartia la pasión por el arte con su hijo, a quien quería con locura.
Juntos, padre e hijo, disfrutaban de los tesoros que colgaban de las paredes de su casa. Un día estalló la guerra y el hijo fue llamado a filas, al cabo de unas semanas, el hombre recibió un telegrama urgente en el que se le comunicaba que su hijo había muerto en combate. Destrozado, lloró la muerte de su querido hijo en soledad y en silencio. Era como si su tristeza no conociera limites.
Varios meses después, alguien tocó a la puerta del coleccionista, al abrir, se encontró con un hombre joven que llevaba un pequeño paquete debajo del brazo. Usted no me conoce le dijo el joven.- Yo era amigo de su hijo. Estábamos destinados en la misma unidad y estuve con él cuando murió. Su hijo se jugó la vida por salvarme el pellejo.... La verdad es que su hijo salvó muchas vidas ese día. A mi me estaba llevando a un lugar seguro cuando le alcanzo la bala. Nos habíamos hecho muy buenos amigos y antes de que muriera le hice este pequeño retrato. Como ve, no soy lo que se dice un artista, pero quería que usted se quedara con el dibujo.
El padre permaneció callado durante mucho tiempo, mirando fijamente a los ojos de su hijo, tal y como los había dibujado el soldado. Al hombre se le llenaron los ojos de lágrimas. Enseguida le agradeció al soldado su gesto y se ofreció a pagarle por su dibujo.
-No, por Dios, no podría aceptarlo, es un regalo. Le estaré siempre agradecido a su hijo por salvarme la vida. Desgraciadamente no puedo devolvérsela....Así que le pido que se quede con el retrato, es lo mínimo que puedo hacer.
Yasi fue. El hombre colgó el retrato sobre la chimenea, para que todos pudieran contemplarlo. Lo cuidó con mucho más mimo que el resto de sus obras y siempre era el primer cuadro que mostraba a los visitantes cuando acudían a ver su colección. Poco después de la visita del soldado, el anciano cayó enfermo y murió. Su colección de arte salió entonces a subasta, coleccionistas de arte de todo el mundo se dieron cita en la sala de subastas de la ciudad, entusiasmados por la idea de poder hacerse con una de las valoradisimas obras. Comenzó la puja y el subastador mostró el primer cuadro. Se trataba del retrato del hijo del difunto dueño de la colección, cuyo autor era un soldado desconocido.
Muy bien, señores, comencemos.¿Cuánto ofrecen por este retrato?
Se hizo el silencio, aunque enseguida empezaron a oírse susurros en la sala. Por fin, un hombre se dirigió al subastador en nombre de un grupo de inversionistas.-Venga, dejemonos de rollos. Al fin y al cabo, ¿a quién le importa ese mal retrato? Hemos venido aquí para comprar obras de arte.¿ Porqué no pasamos al siguiente cuadro?. Pero el subastador no estaba dispuesto a ceder ante la desfachatez de aquellos coleccionista.
-Lo siento-exclamó-pero me limito a cumplir órdenes. El difunto propietario insistió en que el retrato de su hijo debía ser el primero en salir a subasta y así debe ser. Así que comencemos.¿Quién ofrece diez libras por el retrato del hijo?-Diez libras por ese retrato-afirmó el jardinero, que no tenia ni un penique más.-Diez libras a la una, a las dos, a las tres....¡Vendido! Vendido por diez libras al señor del fondo-exclamó el subastador, adjudicado el retrato al jardinero, que había sido el único interesado en comprar el cuadro.
Al oír el mazazo sobre la mesa de subastas, los coleccionistas se sintieron aliviados. Ahora, por fin, podrían pujar por las auténticas obras de arte. Sin embargo, para sorpresa de todos, el subastador anunció: Con esto, doy por finalizada la subasta. De alcuerdo con lo expresado por el propietario de la colección antes de morir, la totalidad de su colección de arte y el resto de sus propiedades irán a parar al comprador del retrato de su hijo. En consecuencia, es mi deber anunciar que el señor del fondo de la sala que acaba de comprar el retrato del hijo es ahora el nuevo propietario de los bienes del difunto coleccionista.
                     Anónimo
HORUS

29 DE JUNIO DE 2011

EL LADRÓN DE ALMAS: cuento

 Hace mucho tiempo tres hermanas vivian en las montañas. Se trataba de gente honrrada y generosa, con una inmensa fe en Dios. Un buen dia, mientras cavaban en el jardin trasero de su casa, descubrieron un enorme cofre. Al abrirlo se pusieron a gritar como locas, pues estaba lleno de lingotes de oro.
Cuidado, puede ser un ladrón de almas-exclamó una de las hermanas.
¿ Y ahora qué hacemos ? ¿ Lo volvemos a enterrar o simplemente abandonamos la casa ?-dijeron las otras dos asustadas.
Sus vecinos, cuatro hombres que se habian trasladado al barrio pocos dias antes, alcanzaron a oir la conversación de las hermanas. Muertos de curiosidad, decidieron acercarse a su casa para interesarse por el problema.
Estamos intentando decidir cómo librarnos del ladrón de almas-les dijeron las hermanas.
¿ Qué es un ladrón de almas ?-preguntó uno de los hombres-¿ Me lo podéis explicar ?
Acto seguido, las hermanas les llevaron al jardin y apuntaron al cofre.-Esto es un ladrón de almas-explicaron. Los cuatro hombres se echaron a reir.¿Has visto?-le dijo uno de los hombres al resto en voz baja-.Se creen que el oro es un ladrón de almas. Una vez más los cuatro soltaron grandes carcajadas.
Otro de los hombres, que tenia una barba muy cerrada, se dirigió entonces a las tres mujeres.
Si tenéis miedo, lo mejor será que salgáis a pasear por la ciudad unas horas y mientras tanto nosotros nos ocupamos del problema.
Las mujeres asistieron con la cabeza y salieron de inmediato hacia la ciudad.
A partir de ese momento, los hombres comenzaron a urdir un plan. Decidieron que el oro se repartiria a partes iguales y que dos de ellos irian a la tienda a comprar algo para comer, mientras que los otros dos se encargarian de desenterrar el cofre.
La pareja encargada de exhumar la arqueta empezó a darle vueltas al plan y llegó a la conclusión de que debian repartirse el tesoro entre ellos dos solos, dejando a la otra pareja al margen. A continuación, se propusieron sorprender y matar a sus dos compañeros cuando regresaran y después enterrarlos en el hueco donde yacia el cofre.
Entre tanto, los dos que habian ido a por la comida estaban maquinando su propio plan para quedarse con el dinero.- Envenenaremos la comida-dijeron-y una vez muertos, los enterramos en el agujero del cofre. Después nos repartiremos el oro.
Cuando volvieron de la tienda, sus compañeros les tendieron una emboscada y les mataron. Antes de enterrar sus cuerpos, decidieron comer la comida que habian traido sus compañeros para cobrar fuerzas. A no tardar, empezaron a sentirse mal y al poco murieron.
Cuando las tres hermanas regresaron a su casa, vieron los cuatro cadáveres tendidos junto al cofre de oro.-Ya les advertimos de que era un ladrón de almas...pero no nos creyeron.
Acto seguido, hicieron las maletas y abandonaron su casa para alejarse para siempre de aquel oro maldito.
                                               Cuento: Armenio
HORUS

MARTES 14 DE JUNIO DE 2011


LA FÁBULA DEL "TONTO"

 Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.
Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 céntimos  y otra de menor tamaño, pero de 1 euro.
Él siempre tomaba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé señor, no soy tan tonto..., vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguecito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
La cuarta: y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
MORALEJA:
 El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente...

¡ Una gran lección la del tonto ! Los verdaderos tontos son aquellos que se pasan de listos.... y de esos los hay a montones.

HORUS


25 DE ENERO DE 2011

EL MAPA : cuento

       
Era un sábado lluvioso. Un padre cuidaba de sus hijos. A pesar de sus esfuerzos por entretenerlos, los niños se aburrian como ostras. La verdad es que estaba empezando a perder la paciencia con sus cotorreos y su hiperactividad.
Pero gracias a Dios era un hombre inventivo y pronto se le ocurrió una idea. Tomó una revista de la estanteria y la hojeó hasta que encontró un mapa del mundo. A continuación, rasgó la página de la revista y con unas tijeras la rompió en pedacitos. Después reunió todos los pedazos de papel y los puso en un montoncito en el suelo, como si fueran piezas de un puzzle.
Entonces dio a sus hijos la tarea de recomponer el mapa, convencido de que asi podria descansar un buen rato. Les dejó manos a la obra y se fue a la cocina a hacerse un café.
Imaginen su sorpresa al comprobar, soló cinco minutos después, que el mapa estaba completo.
¿ Pero cómo habéis podido hacer el puzzle tan deprisa ? les preguntó el padre, pasmado por la habilidad de sus hijos.- Ha sido muy fácil, papá- respondió el pequeño. Nos dijiste que era un mapa del mundo y al principio, cuando vimos todas las piezas, no supimos por dónde empezar.
Parecia imposible. Pero entonces nos dimos cuenta de que habia una foto de un hombre en la otra cara de la hoja, asi que nos limitamos a reconstruir al hombre. Y cuando le dimos la vuelta a la hoja, nos encontramos con que habiamos reconstruido también el mundo.
Si, papá - añadió el mayor.- Es facilisimo: si el hombre está bien, también lo está el mundo.
                                                                                                               Anónimo
Horus